domingo, 14 de febrero de 2016
Con goles de Etevenaux en dos oportunidades y Velázquez, para Belgrano venció 3-2 a River que achico el marcador con Domingo y Alonso.
El conjunto de Gallardo llegaba a Córdoba en busca de ratificar el buen segundo tiempo ante Quilmes, al cual goleo sumado a la vuelta de Dalessandro desde el inicio, del otro lado el siempre difícil y complicado Belgrano que en la primera fecha cayo sin merecerlo ante Independiente en Avellaneda.
Desde el inicio quien tomo la iniciativa y era protagonista, fue el local, con la movilidad del medio ayudado por el desequilibro que lograban Etevenaux y Velázquez detrás de Nico Domingo. River no podía tener la pelota y en defensa, con Ponzio como central, no mostraba solidez.
Las puertas del gol se golpeaban rápidamente, Velázquez aviso de cabeza pero Barovero demostró sus reflejos para mandar la pelota al córner, de ese mismo lanzamiento otra vez el uno de River se lució.
Pero quien se lució más fue el habilidoso volante Etevenaux quien remato de media distancia y la pelota entro cruzada al ángulo, y apenas en 15 minutos el local abría le marcador, sin embargo no quedaría ahí, Márquez dibujo una jugada entre tres jugadores millonario y habilito a Velázquez que no dudo cuando salió Barovero y en un abrir y cerrar de ojo el pirata estaba dos goles arriba.
La noche se pintaba celeste como el cielo en las tardes de verano, pero una nube daba vuelta, era que de la nada, Nico Domingo saco un remete certero al palo tras la salida de un tiro de esquina y volvió a poner a la visita en juego. Pero como esos boxeadores que saben dónde y cómo golpear, Belgrano fue a buscar el Ko, y en la última jugada del primer tiempo otra vez el 10 cordobés apareció en las espaldas de Vangioni para decretar que 3-1.
Ya en el complemento, Gallardo mando a Bertolo y Alonso al campo de juego, cambios que le fueron productivos por que el volante asocio más el juego y logro abrir la cancha y el delantero uruguayo puso la cabeza ante un centro de Domingo para achicar el marcador.
River fue como podía sin grandes jugadas elaboradas, Belgrano no era lucido en las contra y eso hacía que el final tuviera un manto de duda, pero cuando el árbitro marco el final el desahogo del triunfo en el hincha de Belgrano se hizo presente para que los tres puntos quedaran en casa, merecida victoria de Belgrano que demostró de nuevo que el punto débil de River, que con ganas fue pero le faltó juego asociado.
Marcelo Coccaro

