domingo, 30 de agosto de 2015
Deportivo Morón le ganó 2 a 1 a Platense, Ariel Otermin y Federico Domínguez para local, Daniel Vega –de penal- descontó para el Calamar.
Tres puntos claves para sus aspiraciones de ascenso, y ante un rival directo.
Tres puntos claves para sus aspiraciones de ascenso, y ante un rival directo.
Tarde calurosa en el Oeste de Buenos Aires, tarde de fútbol en la Primera B Metropolitana. Lindo menú había en la carta. “Gallos” y “Calamares” para este domingo. Dos que se codean en la lucha por ingresar en el octogonal. Y porque no, intentarán dar pelea hasta el final por el premio mayor, el ascenso directo.
Y no defraudaron. Primeros 15 minutos de dominio para los de Fabián Anselmo. Que presionaban bien arriba, rápidos de contra, y controlaban el medio, de esta forma aislaban a los delanteros de Morón. Pero fue solo eso, el primer cuarto de hora. A partir de allí, y porque Blas Armando Giunta le ajustó las tuercas a Cristian Lillo y a Federico Domínguez (la figura), el local creció, empezó a hacer pie en el campo y aprovechó los regalitos del fondo de Tense.
Andrés Desabato se encargó de envolverlo, ponerle el moño y entregarlo. Primero calculó mal un centro de Ariel Otermin, la pelota le picó y lo superó. También hay que destacar que el estado del campo de juego (malo) ayudó a que el centro del lateral del Gallo termine dentro del arco.
Sin conformarse con eso, dos minutos más tarde, el 1 de Vicente López sale a cortar mal un centro, se choca con su compañero Iván Nadal, la segunda jugada le queda a Domínguez quien le pegó de tres dedos, y ayudado por un desvió, la clavó en un ángulo. Dos horrores del arquero, que lo aprovecharon al máximo los de Giunta.
Y Morón se hizo dueño del balón y del desarrollo del juego. El gallo se floreaba por momentos y la gente deliraba. Se hizo tiempo hasta para acordarse de su eterno rival, Almirante Brown. Y también la gente se acordó que tiene una ilusión, y se llama B Nacional.
La segundad mitad como los primeros 45. Platense dueño de los primeros 15, y después la cosa fue repartida y con picos en los que el local era superior. Encima el Marrón pecaba de ingenuo. Walter Ortiz le aplicó un codazo a Mendieta y dejó a su equipo con uno menos y dos goles abajo. Y no tardo mucho el pibe de Chajarí, para demostrar si bien juega bien le falta en su maduración. Planchazo y afuera, segunda expulsión consecutiva de Junior, que por residencia le podrían dar dos fechas.
Quedaban diez y diez, y Anselmo quemaba naves. Adentro Daniel Vega y Ricardo Chavarri. Pero poco pudieron hacer. Pese a que Leonel Altobelli y Mendieta, los de arriba, no tuvieron una tarde destacable, el Gallo se las arregla igual. Y el equipo del Oeste tiene mucha confianza y se les nota. Siempre presionando a los que recibían de espaldas, como hicieron ante Defensores de Belgrano, no le dieron respiro a los volantes y delanteros de la visita. Corriendo y metiendo los 90 minutos. Por algo le va tan bien en la segunda rueda a Morón.
Hace lo que tiene que hacer un equipo que tiene chapa de candidato, ganar los partidos claves y chivos. Porque tiene un medio equilibrado. Centrales que siempre están bien parados y laterales con gol. Porque Domínguez te puede romper líneas con un pase o la cintura con un amague. Porque cuentan con un DT que es un bicho y conoce muy bien la categoría. Más allá de todo y algunos incidentes que se registraron en la popular y en la platea, nada empaña la fiesta del Gallo, nada le impidió a la gente de Morón decir que hoy fue ¡Un feliz Domínguez!
Carlos Assama
