domingo, 23 de agosto de 2015
El campeón de la Liga arranco con un buen triunfo ante un rival conocido en estos días
El partido comenzó como el de hace nueve días, con el Barcelona más cuidadoso de mantener la posesión que capaz de superar la coordinada e intensa presión rojiblanca, el arma que le ha permitido tutear al Barça en tres partidos seguidos.
En esa dinámica, apenas si se pudo reseñar ninguna acción destacable en los primeros 20 minutos y solo los errores del madrileño Del Cerro Grande y sus auxiliares revitalizaron un partido claro de 0-0.
Los dos primeros fueron en la misma jugada, una colada por la banda derecha de Sergi Roberto en el minuto 22 en la que el sustituto de Alves centró ya con el balón fuera del campo. En esa misma jugada, Del Cerro tampoco sancionó una mano clara de Elustondo dentro del área.
En el lanzamiento desde los once metros, Iraizoz se impuso a Messi con una espléndida estirada a su palo derecho.
El tercer gran error arbitral fue de otro de sus asistentes, que señaló un inexistente fuera de juego a Javier Eraso ya en el descuento del primer tiempo cuando el media punta local se iba a plantar solo ante Bravo.
Otra buena parada de Iraizoz a centro-remate de Luis Suárez, en jugada de Sergi Roberto por la derecha, y un disparo alto de Iniesta completaron el ataque ofensivo visitante al descanso; el local se circunscribió a un remate de cabeza de Aduriz, a centro de Beñat, en jugada de estrategia.
Una combinación perfecta combinación Rakitic-Alba-Suárez, los tres explotando cambió el partido a poco de comenzar la segunda mitad, en el minuto 54. El croata realizó uno de esos cambios de juego a larga distancia que acostumbra a la entrada por su carril del canterano y el uruguayo, sorprendentemente solo dentro del área pequeña, rubricó con una incontestable volea la buena jugada y el medido centro del lateral izquierdo.
Seis minutos después, Sergi Roberto, activo por su banda, a punto estuvo de sentenciar el choque, pero su buen disparo, tras buena jugada entre Rafinha y Messi, estrelló en el larguero.
Aun así, los de Valverde no cejaron y con balones buscando a Aduriz tuvo dos disparos con posibilidades que Susaeta e Ibai no pudieron aprovechar. Más claro el de Ibai, ya dentro del área y dando paso al último cuarto de hora de encuentro.
En el final, más empuje que claridad en el Athletic, que no hizo apenas ocasiones en todo el partido, y un ‘slalom’ de Messi característico en él que no finalizó con éxito y que supuso de las pocas apariciones a su altura del astro argentino en los tres partidos que ha medido a los dos equipos. Tres choques en los que se han dado todos los marcadores posibles y, para eso, hoy el tocaba ganar al Barça. Que ganó.
