- Home >
- fifa , Mundial de Clubes , River >
- A la final por un "Trapito"
miércoles, 16 de diciembre de 2015
River Plate le ganó, en la Semifinal del Mundial de Clubes, al Sanfrecce Hiroshima de Japón por 1 a 0. El gol lo hizo Lucas Alario a 20 minutos del final del partido. El arquero, Marcelo Barovero, fue fundamental para que el equipo del "Muñeco" Gallardo mantuviera el arco en 0.
El debut del "Millonario" tan esperado se dio esta mañana cuando se enfrentó al local. El equipo nipón venía de jugar dos partidos en el Mundial de Clubes, primero contra el Auckland City de Nueva Zelanda y luego ante el Mazambe de Congo, por lo tanto arrastraba un desgaste físico que quizás lo podía desfavorecer aunque tuvo la vuelta de varios jugadores titulares que se habían lesionado. En cambio, el conjunto argentino llegaba descansado y sin ninguna lesión que lo perjudicara.
El encuentro comenzó con River manejando la pelota, pero los japoneses fueron los más hirientes al atacar. Con pelotazos largos al jugador punta nipón, Minagawa, consiguieron las jugadas más peligrosas dónde "Trapito" Barovero se convirtió en figura y en una pieza fundamental. Eder Álvarez Balanta tuvo su parte en esos contraataques al área Riverplatense, pero en pocas ocasiones le costó rechazar el balón. Por su parte, el "Millo" no prosperaba en sus jugadas. Leonardo Pisculichi, quién le ganó la pulseada a Luis González para el 11 inicial, no pudo aportar un buen juego por lo que como armador sus jugadas no tenían éxito. Los equipos se fueron al descanso con un empate en 0.
El segundo tiempo fue más interesante, el ingreso de "Lucho" González le dio un juego distinto a River aunque sin peligro. También ingresó Tabaré Viudez y fue él quien mandó un tiro libre al área rival dónde Jonathan Maidana logró molestar al arquero japonés, Hayashi, y Lucas Alario, el de los goles importantes, aprovechó la mala salida del mismo para cabecear y poner así el 1 a 0 que sería definitorio.
El partido lo ganó River y no por jugar bien, sino porque lo hizo de la única manera posible que se preveía que podía hacerlo: en una jugada aislada. La línea de 5 de los nipones lo complicó al "Millonario" a la hora de llegar al área rival y ni hablar de los pelotazos al área de Barovero, que si no hubiese sido por él, quizás no estaríamos hablando de un River Plate finalista que espera por el ganador entre Barcelona y Guangzhou Evergrande.
